Amira parpadea levemente. El cansacio se hace presente en ella después de estar observando las pantallas en su trabajo.
Bosteza y, de inmediato voltea a mirar las cámaras dentro de su oficina con cierto temor de que la hayan pillado a ella. Luego, nota cabizbaja a una de las empleadas.Toma la bocina del interfón y llama a la encargada de la sección 13 de máquinas de ensamble.
—Necesito a Ariadne en la oficina. —Cuelga el teléfono sin esperar respuesta de la supervisora de área.
Al poco rato llaman a la puerta de su oficina. Amira se pone de pie, abre, mira de reojo a la trabajadora y luego le indica que pase. Ariadne entra lentamente y, sin querer agacha la cabeza.
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